Deidad de la noche oscura
También conocida como Hina.
Hine es quizás la deidad más versátil del panteón maorí, una figura que no es una sola diosa sino un conjunto de manifestaciones conectadas de lo femenino nocturno. Aparece bajo diferentes nombres, cada uno representando un aspecto distinto de la noche, la muerte y los ciclos lunares. Como Hine-Keha brilla con la luna llena; como Hine-Uri protege la oscuridad profunda; como Hine-Nui-Te-Po reina sobre el inframundo mismo. Estos no son personajes separados, sino facetas de una única entidad divina extraordinariamente compleja.
La importancia de Hine en la religión maorí radica precisamente en este carácter multifacético. Representa la noche no como una simple ausencia de luz, sino como un ámbito completo con sus propias leyes, riesgos y bellezas. La muerte no es antagonista, sino una parte integral del ciclo que Hine supervisa. Esta diosa es, en muchos sentidos, tan importante para el ciclo vital como cualquier dios del cielo o la luz.
La figura de Hine no es exclusivamente maorí. Versiones similares de esta diosa aparecen por toda la Polinesia, con nombres como Hina en Tahití y otras islas. Esta coherencia sugiere que se trata de una deidad anterior a la migración polinesia, compartida por múltiples culturas que reconocían la importancia sagrada de la noche femenina.
Venerar a Hine significaba honrar la vida en todos sus estados, incluyendo aquellos que otras culturas consideraban solo como terminaciones o ausencias. Para los maoríes, la noche y la muerte tenían divinidad, propósito y belleza propias.