Dios elocuente de la poesía
También conocido como Brage.
Bragi es el dios de la poesía, la elocuencia y la inspiración en la mitología nórdica, un personaje que representa el poder de la palabra y el arte de la composición. Se lo describe con una larga barba blanca que expresa su antigüedad y sabiduría, y reside en Asgard junto con los otros dioses del panteón. Su dominio es la poesía en todas sus formas: la composición de versos, la recitación, el arte de convencer con palabras medidas y bellas.
Un detalle peculiar de Bragi es que tiene runas rimadas grabadas en su lengua, lo que lo convierte literalmente en un recipiente de sabiduría poética. Quienes deseen invocar su favor buscan sorbos de hidromiel de poesía, el brebaje sagrado que Gunnlod guardaba celosamente en las montañas. Este hidromiel es fruto de una historia antigua: la diosa lo preparó con la sangre de Kvasir, un ser cuyos poderes de inspiración fueron recogidos tras su muerte. Beber de este néctar otorgaba el don de la elocuencia y la inspiración poética, convirtiendo incluso al más torpe en un trovador de talento.
Existe una particularidad notable en la historia de Bragi: se dice que fue originalmente un mortal del siglo IX llamado Bragi Boddason, un skaŷ o poeta de la corte de renombre excepcional. Su destreza con las palabras fue tal que sus compañeros artistas lo elevaron a la categoría de deidad. Esta transformación de mortal a dios constituye un homenaje singular del mundo antiguo escandinavo: la evidencia de que el verdadero arte poético podía trascender la mortalidad y elevarse al rango de lo divino.
En los banquetes de Asgard, Bragi es la figura central que preserva las historias de dioses y héroes, que mantiene viva la memoria a través de la recitación. Su influencia llega hasta nuestros días en toda la tradición literaria nórdica que nos ha transmitido los mitos que conocemos.