Antigua diosa de la tierra salvaje y primitiva
También conocida como Fjorgyn, Hlodyn, Jord, Jörð, Jörth.
Jörð es la personificación de la tierra en la mitología nórdica, el cuerpo físico del mundo en el que caminan hombres y dioses. Su nombre en nórdico antiguo significa simplemente « tierra », y ella encarna la naturaleza primordial y fecunda del suelo, las montañas y el sustrato de toda existencia. A diferencia de la tierra como entidad abstracta, Jörð es una deidad real, una madre cuyas caderas sustentan la vida misma.
Jörð fue esposa de Odín, el rey de los dioses, y de esa unión nació Thor, el dios del trueno. Esta genealogía sitúa a Jörð en el corazón del panteón nórdico, pues Thor es una de las deidades más importantes, protector de Asgard y defensor de los humanos contra las fuerzas del caos. El hijo de una tierra fecunda y del señor supremo, Thor heredó tanto la solidez de la tierra como la sabiduría divina. Jörð también fue madre de Módi, otra deidad asociada con la victoria en batalla, ampliando su influencia a través de su descendencia.
Los textos mitológicos apenas desarrollan la personalidad de Jörð como protagonista activa. No participa en grandes aventuras ni tiene un relato propio destacado. Sin embargo, su presencia es constante e inapelable: ella es el firmamento bajo los pies, la base que permite que todas las acciones de dioses y humanos ocurran. En cierto sentido, Jörð es uno de los personajes más importantes precisamente porque es invisible, omnipresente, indiferente al drama de los dioses.
La veneración de una diosa de la tierra conecta la mitología nórdica con tradiciones mucho más antiguas de culto a la fertilidad y la fecundidad. Jörð representa la abundancia del suelo, el sustento eterno, la renovación de las cosechas. En el Ragnarok, cuando el mundo sea destruido, la tierra que Jörð encarna hundirse en el mar, pero del agua emergería de nuevo, permaneciendo en el imaginario nórdico la esperanza de renovación perpetua.