La tierra del fuego primordial
También conocido como Muspelheim, Muspelheimr, Muspell, Muspellsheimr.
Muspellheim es uno de los Nueve Mundos de la cosmología nórdica, el reino primordial del fuego puro y la desolación ardiente. Su nombre significa « hogar de la lama », un epíteto que describe con precisión la naturaleza abrasadora de este lugar. Muspellheim es la antítesis perfecta de Niflheim, el reino helado que existe al otro lado del vacío cósmico. Si Niflheim es frío, hielo y oscuridad primordial, Muspellheim es calor, fuego y luz consumidora. Estos dos extremos han existido desde el comienzo de los tiempos, separados por el vacío de Ginnungagap.
En los orígenes del cosmos, cuando no había nada excepto el espacio vacío que separaba a los reinos del fuego y el hielo, la interacción entre ambos generó el calor que dio forma a toda la creación. Las chispas del fuego de Muspellheim comenzaron a caer hacia el hielo de Niflheim, y de aquel encuentro de temperaturas extremas surgieron las primeras formas de vida y materia. Fue un acto de creación nacido de la oposición más fundamental.
Muspellheim está gobernado por Surt, el gigante de fuego primordial, una entidad tan antigua como el cosmos mismo. Surt permanece vigilante en este reino candente, teniendo poco interés en los asuntos de los otros mundos durante las eras ordinarias. Su atención está fija, como si aguardase una llamada específica. Aquel reino es un lugar desolado y terrible, donde nada crece y donde la vida tal como existe en Midgard es imposible. El fuego no es vida allí sino la sustancia fundamental de la existencia.
Sin embargo, Muspellheim no es una prisión donde Surt permanece eternamente aislado. Los textos mitológicos nórdicos hablan del Ragnarok, el apocalipsis final, cuando Surt se levantará de su trono y cruzará el vacío de Ginnungagap hacia Asgard. Portará una espada que brilla más que el sol mismo, una arma tan terrible que quemar todo lo que existe. Surt será uno de los protagonistas principales de la batalla final, alimentando las llamas que consumirán el universo conocido. Así, Muspellheim no es solo un reino actual sino una promesa de destrucción futura, el fuego que un día llenará todos los mundos.