Gran Diosa Madre Tierra
También conocida como Tellus Mater, Terra Mater.
Tellus es la Gran Diosa Madre de la tierra romana, personificación de la tierra misma como entidad viviente y generadora. Su nombre, del cual derivan palabras modernas como « telúrico » y « terrestre », define literalmente su dominio: ella ES la tierra. En este sentido, Tellus es una deidad fundamental, comparable a Gaia en la mitología griega, aunque los romanos la concibieron con su propio carácter y características distintivas. Tellus no es simplemente un símbolo abstracto de la tierra sino la madre literal de todas las plantas, los animales y los pueblos que habitan en el suelo que ella representa.
El culto a Tellus era profundamente importante para la sociedad romana agraria. Los sacrificios dedicados a Tellus incluían típicamente las primicias de las cosechas, reconociendo que toda productividad venía de la tierra que ella personificaba. Durante los Floralia (festival de Flora) y en contextos agrícolas específicos, se hacían ofrendas a Tellus pidiendo bendiciones sobre los campos y las cosechas futuras. Los romanos entendían que sin Tellus, sin la cooperación de la tierra misma, ningún esfuerzo humano podría producir alimento. La tierra no era simplemente una base inerte para la actividad humana sino una diosa viviente que podía bendecir o castigar según su voluntad.
La presencia de Tellus como una diosa central en la religión romana reflejaba una comprensión ecológica temprana de la realidad: que la humanidad dependía completamente de la tierra, que la tierra era sagrada, y que tomar de la tierra requería reciprocidad ritual. Tellus recordaba a los romanos que no eran los dueños de la tierra sino sus usuarios temporales, bendecidos con la oportunidad de vivir sobre y de su superficie mientras la trataran con el respeto debido a una deidad viviente.