Dios de la Riqueza y la Fortuna
También conocido como Ploutos.
Pluto es el dios de la riqueza y la abundancia, hijo de Deméter, la diosa de la cosecha. A diferencia de su hermano Filomelo, quien heredó la pobreza y tuvo que luchar por cada cosa que consiguiera, Pluto nació directamente en la opulencia, bendecido con la capacidad de otorgar abundancia material a aquellos que lo favorecían. Su nombre significa literalmente «riqueza» o «abundancia».
Se dice que Pluto creó el Cuerno de la Abundancia, el mítico recipiente que contiene todo aquello que los mortales pudieran desear: alimentos, monedas, gemas y tesoros infinitos. De acuerdo con una versión, utilizó uno de los cuernos de Amalthea, la cabra divina que amamantó a Zeus cuando era infante, como base para crear este objeto de poder incomparable. Lleno hasta el borde de bendiciones, el Cuerno de la Abundancia se convirtió en el símbolo por excelencia de la prosperidad.
Pero Zeus, siempre preocupado por mantener el orden cósmico, temía que Pluto distribuyera la riqueza de manera injusta. Si el dios jugaba favoritos, otorgando abundancia únicamente a los justos, el mundo se dividiría entre los bendecidos y los malditos. Para asegurar la neutralidad de Pluto, Zeus lo cegó. Privado de la vista, Pluto no podía reconocer a quién daba riqueza y a quién no; la abundancia se repartía al azar entre buenos y malos por igual. Paradójicamente, al cegar a Pluto para hacerlo imparcial, Zeus aseguró que la riqueza fuera distribida sin criterio moral, una verdad incómoda sobre la naturaleza de la fortuna que los griegos siempre quisieron ocultar.