Enanos industriosos con tendencia a acaparar tesoros
Los Nibelungs son una raza de enanos legendarios de la mitología nórdica y germánica, seres que viven en los reinos subterráneos, particularmente en Niflheim, el reino primordial de hielo y niebla. Su nombre es oscuro en su origen, pero parece estar vinculado a « niebla » o « penumbra », reflejando su asociación con los mundos subterráneos donde la luz nunca penetra completamente. Aunque los textos mitológicos nórdicos conservados proporcionan poca información específica sobre los Nibelungs, la tradición germánica posterior, especialmente a través del Nibelungenlied medieval, los presenta como enanos industriosos, astutos e inevitablemente codiciosos.
Según las leyendas germánicas medievales, los Nibelungs fueron creados por el acto de los dioses. La genealogía exacta varía según las fuentes, pero una tradición sugiere que provinieron de la carne de Ymir, el gigante primordial del que fueron formados el mundo y todas sus criaturas. Los Nibelungs heredaron así una naturaleza directamente ligada a la creación original, lo que quizá explique su conexión profunda con los reinos subterráneos y su comprensión instintiva de los secretos del mundo.
Lo que define principalmente a los Nibelungs en las tradiciones legendarias es su relación con el tesoro. Guardan una riqueza extraordinaria, un hoard de oro y joyas de valor inmenso que permanece escondido en sus fortalezas subterráneas. Este tesoro se convirtió en centro de múltiples narrativas legendarias, incluyendo la historia de Sigurd y la muerte del dragón Fafnir. El tesoro de los Nibelungs no es simplemente riqueza material sino una fuente de poder y conflicto, atrayendo a héroes y desencadenando guerras que cobran vidas tanto de los Nibelungs como de los mortales que buscan su fortuna.
La presencia de los Nibelungs en la mitología nórdica y germánica representa los aspectos más duros de la vida en el norte antiguo: la riqueza acumulada, la habilidad artesanal, y la codicia que surge cuando se posee lo precioso. Los Nibelungs no son villanos, sino seres dedicados a su oficio, a la preservación de sus tesoros y a la vida en los reinos profundos. Sin embargo, su existencia invariablemente se entrelaza con la tragedia y la violencia, recordando que en la mitología germánica, incluso la riqueza y la destreza técnica no protegen contra el destino inevitable.