Demi-Dios de matar a Loki
Vali (2) es un ser desafortunado de la mitología nórdica, hijo de Loki y Sigyn, cuya existencia fue marcada por transformación mágica forzada y actos de violencia contra su propia familia. Fue utilizado por los dioses como instrumento de venganza contra su padre Loki por los crímenes que había cometido, particularmente la muerte de Balder. Su historia es una de las más desgarradoras en la mitología nórdica, ejemplificando el costo colateral de la justicia divina.
Cuando los dioses buscaban castigar a Loki eternamente, decidieron hacerlo de forma particularmente cruel involucrando a su familia. Vali fue transformado mágicamente en lobo mediante poderes divinos que lo despojaron de su voluntad y su humanidad. Convertido en bestia de puro instinto, fue impulsado por la magia de los dioses a atacar a su hermano Narfi, quien era completamente indefenso. En su estado de lobo descontrolado, Vali desgarró la garganta de Narfi, asesinando a su propio hermano. Los dioses entonces utilizaron los intestinos de Narfi, transformados mágicamente en cadenas de hierro, para encadenar a Loki eternamente a una losa de piedra.
La transformación de Vali fue permanente o por lo menos no es revertida en los textos conservados. Permanece como un lobo, posiblemente vagando los bosques eternos de los Nueve Mundos, cargando con la culpa de un asesinato que fue obligado a cometer. Aunque técnicamente es un asesino, la responsabilidad moral recae completamente en los dioses que lo convirtieron en instrumento de su venganza. Vali es víctima tanto como perpetrador, un ser inocente corrompido por la magia divina y obligado a actuar contra su propia naturaleza.
La historia de Vali (2) subraya un tema oscuro en la mitología nórdica: que la justicia divina, aunque legítima, puede resultar en sufrimiento de los inocentes. Los dioses no dudaron en destruir la vida de un joven inocente para castigar al culpable. Vali representa así la víctima olvidada, el costo colateral de los sistemas de justicia cosmética que operan sin consideración por el sufrimiento individual.