Dios protector de los límites, las fronteras y las lindes
También conocido como Terminus.
Término es un dios romano dedicado a la protección de los límites, las fronteras y las lindes de las propiedades. Su nombre, derivado de « terminus » (límite, frontera), define su función completamente. A diferencia de otros dioses que gobernaban fuerzas naturales o aspectos de la vida humana, Término presidía sobre límites establecidos: las divisiones entre propiedades privadas, los bordes de territorios municipales, las fronteras del imperio mismo. Su función era fundamentalmente legal y social: garantizar que los límites establecidos por el derecho y la costumbre fueran respetados y protegidos.
Término era frecuentemente representado como una piedra o un pilar de piedra sin brazos ni piernas, un monumento permanente y fijo que marcaba un límite específico. Estas piedras de Término, colocadas en los límites entre propiedades, servían tanto como marcadores prácticos como como símbolos de la presencia divina del dios. Los agricultores romanos rendían culto a los Términos de sus propiedades, realizando ofrendas anuales para asegurar que Término mantuviera la protección sobre sus límites contra invasores y usurpadores. El festival del Terminalia, celebrado el diecinueve de febrero, incluía ceremonias especiales en honor a Término en todas las piedras de límite.
La importancia de Término en la religión romana reflejaba la realidad fundamental de una sociedad basada en la propiedad privada: que los límites eran sagrados y que su violación era tanto un crimen religioso como un crimen legal. Término recordaba a los romanos que el orden civil depende de respeto por los límites establecidos, y que este respeto tenía una dimensión divina. Incluso las más simples piedras de límite tenían poder religioso cuando Término habitaba en ellas.