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Dioses y Diosas

Gula

Diosa sanadora babilónica

Diosa de la Curación con su fiel asistente de lengua larga

Gula es la diosa babilónica de la curación y la medicina, una sanadora divina que poseía conocimientos médicos que excedían cualquier comprensión humana. Se la conocía en Sumeria como « la Gran Doctora» o posiblemente « la Gran Perrera», un nombre que refleja su atributo más distintivo: nunca viajaba sola sin su fiel perro compañero siguiendo fielmente sus pasos.

La asociación entre Gula y su perro no era meramente simbólica. Se creía que la saliva del perro poseía propiedades curativas auténticas, una creencia que sorprendentemente tiene algo de verdad científica. La investigación moderna ha demostrado que la saliva contiene enzimas y proteínas con propiedades antimicrobianas. Los sumerios, aunque carecían de microscopios, observaban que las heridas lamidas por perros sanaban frecuentemente mejor que otras. De esta observación nació una teología donde el perro de Gula se convierte en instrumento de curación divina.

La práctica de « lamer las heridas» para sanarlas tiene raíces en esta tradición antigua. Aunque los métodos modernos de higiene han sustituido estos procedimientos primitivos, la memoria lingüística perdura. Cuando alguien sanaba de una herida, los antiguos decían que la había « lamido» para sanarla, una expresión que reflejaba las creencias sobre el poder curativo de la saliva.

Gula era frecuentemente invocada cuando enfermedad aquejaba a alguien. Sus pacientes le presentaban perros pequeños como ofrendas, esperando que la diosa intercediera en su favor. Su templo era un lugar de peregrinación para los enfermos desesperados, buscando milagro taumatúrgico de su intervención divina.

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