La diosa de la fama y la infamia
También conocida como Fame.
Fama era la diosa romana de la fama, la infamia, los rumores y la propagación de historias a través de la sociedad. Su nombre provenía directamente del latín que significaba fama y reputación. A diferencia de muchas otras diosas que personificaban virtudes o fenómenos naturales específicos, Fama encarnaba un mecanismo social completo: el proceso mediante el cual información —verdadera o falsa— se diseminaba rápidamente a través de una población, adquiriendo poder simplemente por ser repetida constantemente.
En la mitología romana, Fama era representada como una criatura alada, frecuentemente descrita por Ovidio en sus Metamorfosis como poseeding innumerables ojos y bocas. Estos múltiples ojos y bocas simbolizaban su capacidad de ver todo lo que sucedía en el mundo y de comunicarlo inmediatamente a otros. Fama tenía su propio instrumento: una trompeta que usaba para anunciar noticias y proclamar información a los cuatro rincones del mundo. Su casa, según las descripciones mitológicas, estaba llena de ventanas que se abrían a todos los lugares, permitiéndole observar continuamente lo que sucedía en todas partes.
Fama no era una diosa neutral que simplemente reportaba hechos. Su poder residía en su capacidad de distorsionar, amplificar y transformar información. Los rumores que propagaba podían ser completamente falsos, pero una vez que habían sido repetidos suficientemente, adquirían la apariencia de verdad. En la corte de Fama, según Ovidio, se reunían otras figuras: Susurri (chismorrería), Credulitas (credulidad), Laetitia (alegría infundada) y Timores (miedo infundado). Juntas, estas deidades representaban el ecosistema completo mediante el cual los rumores se creaban, se diseminaban y se creía en ellos. Fama era, en esencia, la deidad de la información descontrolada y su poder sobre la opinión pública.