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Dioses y Diosas

Pandora

mortal legendario griego

Don

Pandora fue la primera mujer creada, una construcción divina fabricada por Hefesto a las órdenes de Zeus. Cada dios del Olimpo contribuyó un regalo a su creación: Afrodita le otorgó belleza irresistible, Atenea le enseñó las artes domésticas, Hermes le otorgó persuasión y una lengua de oro, Apolo música, y otros dioses virtudes adicionales. Fue creada para ser perfecta, un regalo sin tacha de los dioses para la humanidad.

Pero Zeus tenía un motivo oculto que era fundamentalmente malvado. Prometheus había robado el secreto del fuego del cielo y lo había entregado a la humanidad, un acto de traición que Zeus no podía permitir sin castigo. Decidió que la humanidad recibiría un regalo que era en realidad una maldición, que parecía benigno en la superficie pero que llevaría consigo la perdición.

Pandora fue entregada a Epimeteo, hermano de Prometheus, junto con una caja hermosamente decorada con instrucciones estrictas de nunca abrirla. Con una contención asombrosa, Pandora resistió durante casi veinte minutos antes de que su curiosidad inevitable la superara. Un vistazo rápido al interior de la caja fue todo lo que necesitaba: todos los males del mundo—dolor, enfermedad, muerte, hambre, guerra—se derramaron en la creación, dejando solo la esperanza atrapada en el fondo.

Lo que muchos olvidan es que Pandora no fue simplemente un instrumento de castigo divino. Fue una víctima tan grande como la humanidad. Los dioses la culpan por todos los males que sufrimos, pero fueron ellos quienes la crearon con una mente naturalmente curiosa, quienes le dieron una caja irresistible, quienes la pusieron en una posición imposible. Sin embargo, la Historia la recuerda como el culpable, no como la víctima de un arreglo divino injusto.

Otra ficha al azar