Creador supremo, Dios del agua y del medio pez
Ea es el gran dios creador de la mitología mesopotámica, señor de las aguas cósmicas y fuente de sabiduría infinita. Su nombre significa simplemente « el que es», una denominación que subraya su existencia fundamental. A diferencia de otros dioses que regentan ámbitos específicos, Ea trasciende sus dominios acuáticos para actuar como consejero, mediador y artífice divino en múltiples ocasiones. Fue el padre de Marduk, la gran divinidad babilónica que llegaría a dominar el panteón.
Ea es descrito frecuentemente como una criatura hibrida, mitad humano y mitad pez, reflejando su naturaleza acuática y su posición entre mundos. Su fisonomía pisciforme no le resta autoridad; por el contrario, simboliza su conexión con las fuerzas primordiales del caos acuoso. A pesar de su apariencia extraordinaria, Ea es benevolente con los mortales. Fue él quien creó a Adapa, el primer humano, moldeándolo a partir de barro húmedo en un acto de creación que combinaba agua y tierra.
Ea posee un conocimiento prácticamente universal, comprendiendo los secretos de la magia, la tecnología y los destinos ocultos. Su sabiduría es constantemente buscada por otros dioses cuando enfrentan dilemas insolubles. A menudo interviene en conflictos entre deidades, proponiendo soluciones ingeniosas o ejerciendo su poder para inclinar el balance cósmico. Es el tipo de dios que puede resolver cualquier problema si se le consulta apropiadamente.
Sin embargo, Ea también es capaz de engaños y argucias. En los mitos, usa su ingenio para derrotar a Apsu y para maniobrar en conflictos cósmicos, demostrando que la sabiduría divina incluye la astucia. Su carácter multifacético lo convierte en una de las figuras más complejas del panteón mesopotámico.